Si te preguntas por qué mi perro come hierba y luego vomita, te doy la respuesta rápida y luego lo desarrollo: comer hierba es un comportamiento normal y muy común en los perros, y —al contrario de lo que casi todo el mundo cree— la mayoría no lo hacen para vomitar. El vómito, cuando aparece, suele ser porque la hierba les irrita la garganta y el estómago, no el motivo por el que comieron. Casi siempre no es grave, pero hay señales que conviene vigilar.
Mi perro es un chihuahua mezclado y, como casi todos, en cuanto huele hierba fresca va directo a mordisquearla. Así que esta escena me suena. Vamos por partes.
¿Es normal que mi perro coma hierba?
Sí, y mucho. Comer hierba (o «pacer», como si fuera una vaca en miniatura) es uno de los comportamientos más habituales en perros sanos. De hecho, la mayoría de los perros lo hacen alguna vez, y no es señal de que algo vaya mal.
El perro es un carnívoro con alma de carroñero: sus antepasados comían de todo lo que pillaban, incluida materia vegetal. Así que ese impulso de pegarle un bocado a la hierba viene de serie. Que lo haga de vez en cuando, sin más, entra dentro de lo normal.
Por qué mi perro come hierba: las razones reales
Aquí está la parte interesante, porque la explicación de siempre no es del todo cierta.

El mito: «lo hace para vomitar»
La creencia popular dice que el perro come hierba cuando se encuentra mal para provocarse el vómito y limpiar el estómago. Suena lógico, pero los estudios sobre el tema apuntan a otra cosa: solo una pequeña parte de los perros muestra señales de estar mal antes de comer hierba, y solo una minoría vomita después. Es decir, la mayoría come hierba estando perfectamente y sin vomitar nada.
Así que vomitar no es el gran motivo. ¿Cuáles son entonces?
Instinto y que, simplemente, le gusta
Para muchos perros es puro placer: les gusta el sabor y la textura de la hierba fresca, sobre todo la tierna de primavera. Pacen porque les apetece, igual que a nosotros nos apetece picar algo.
Aburrimiento o ansiedad
Un perro que se aburre o que está algo nervioso puede ponerse a comer hierba para entretenerse o calmarse, un poco como quien se muerde las uñas. Si tu perro pasa muchas horas solo o le falta ejercicio, esto puede ir por ahí. Ayuda revisar que hace suficiente actividad y que come lo que necesita según su edad; te lo cuento en detalle en cuántas veces al día debe comer un perro pequeño.
Fibra y ayuda digestiva
La hierba aporta fibra, y hay perros que parecen buscarla para ayudar al tránsito intestinal o porque les alivia una molestia leve de barriga. No está demostrado al 100 %, pero es una de las teorías con más sentido.
Por llamar la atención
Si cada vez que tu perro va a por la hierba tú reaccionas (le riñes, corres hacia él, le haces caso), puede aprender que ese es un buen truco para conseguir tu atención. Y repetirlo.
Entonces, ¿por qué vomita después?
Aquí está la clave del vómito. La hierba es difícil de digerir: las briznas son fibrosas y ásperas, y al pasar por la garganta y llegar al estómago pueden irritar y hacerle cosquillas por dentro. Si además el perro come rápido y traga briznas largas de golpe, es más fácil que le den arcadas y devuelva.
O sea, muchas veces el orden es al revés de lo que se piensa: no vomita porque estuviera malo, sino que la propia hierba le provoca el vómito por su textura. Suele echar un poco de espuma o líquido amarillento (bilis) junto con la hierba, y se queda tan pancho.
Eso sí, cada perro es un mundo: algún perro sí se encuentra un poco revuelto, pace y luego vomita. Pero como norma, un vómito ocasional después de comer hierba no es para alarmarse.
¿Es peligroso que coma hierba?
Que coma un poco de hierba limpia de vez en cuando no suele ser un problema. El riesgo no está tanto en la hierba en sí como en lo que puede llevar encima:
- Pesticidas, herbicidas y abonos. Este es el peligro más importante. La hierba de parques, jardines y zonas verdes urbanas muchas veces está tratada con productos químicos tóxicos para el perro. Si no sabes qué le han echado, mejor que no la coma.
- Plantas tóxicas mezcladas. Entre la hierba puede haber plantas o flores venenosas para los perros sin que te des cuenta.
- Parásitos. La hierba de zonas por donde pasan muchos animales puede tener huevos de parásitos intestinales o babosas y caracoles que los transmiten.
- Espigas. En verano, mucho ojo con las espigas (esas puntas secas de las gramíneas). Son un clásico problema en España: se clavan en la garganta, entre los dedos, en orejas o nariz, y pueden dar bastante guerra. En época de calor conviene extremar el cuidado en los paseos; aprovecho para recordarte lo de refrescar bien a tu perro en verano.
Cuándo preocuparse y llamar al veterinario
Un bocado de hierba y algún vómito suelto no es alarmante. Pero conviene que hables con tu veterinario si:
- Tu perro vomita a menudo, no solo de forma puntual.
- De repente come hierba de forma desesperada y mucho más que antes: puede ser señal de una molestia digestiva de fondo.
- Junto a los vómitos lo notas apático, sin ganas de comer, con diarrea, débil o tembloroso.
- Ves sangre en el vómito, o vomita sin parar y no retiene ni el agua.
- Sospechas que ha comido hierba con pesticida o alguna planta tóxica.
- Crees que se le ha clavado una espiga (tose, sacude la cabeza, se frota el hocico o estornuda mucho después de un paseo).
En estos casos no es la hierba lo que preocupa, sino lo que hay detrás.
Cómo evitar que coma tanta hierba
Si quieres reducir la hierba (sobre todo por el tema de los pesticidas y las espigas), puedes probar esto:
- Cánsalo bien. Un perro con suficiente ejercicio físico y mental se aburre menos y pica menos hierba por rutina.
- No le dejes pacer en zonas tratadas. En parques y jardines públicos, mejor que no coma; no sabes qué le han echado.
- Enséñale el «deja». Trabajar la orden de soltar o dejar algo te permite redirigirlo en el paseo antes de que trague.
- Revisa su alimentación. Si crees que le falta fibra, coméntalo con tu veterinario antes de cambiarle la comida por tu cuenta.
- Dale alternativas. Juguetes para morder o mordisquear que le entretengan y le quiten las ganas de ir a por la hierba.
En resumen
Por qué mi perro come hierba y luego vomita tiene una respuesta que sorprende a mucha gente: comer hierba es normal y la mayoría de los perros no lo hacen para vomitar. El vómito suele venir porque la hierba, áspera y fibrosa, les irrita el estómago, sobre todo si comen deprisa. Un bocado ocasional no es peligroso; el riesgo real está en los pesticidas, las plantas tóxicas, los parásitos y las espigas. Vigila la frecuencia y el estado general de tu perro, evita que pace en zonas tratadas, y si vomita mucho o lo notas decaído, al veterinario.